La forma de la mandarina queen es achatada y de un color naranja fuerte tirando a rojizo, lo que atrae mucho a los consumidores, sobre todo a los niños.

Debido a la piel del gajo, la mandarina queen es la mandarina que más fibra aporta, puesto que tiene un poco de textura, y su consumo provoca una experiencia culinaria muy agradable.

La mandarina queen, es una variedad con un buen tamaño y un fuerte color naranja. Se comienza a recolectar en febrero hasta el mes abril, pero lo más característico de ella es su intenso y real sabor a mandarina, el cual se consigue gracias al equilibrio entre dulzor y acidez. Además, cabe mencionar que estamos ante una variedad que no contiene pepitas y es muy fácil de pelar, lo que la convierte en la fruta perfecta para los más pequeños.